Director, guionista y actor, el joven canadiense es uno de los artistas más prometedores de este mundo. A sus 19 años realizó su primer largometraje con el que sorprendió en muchos sentidos. Es interesante la forma que tiene de jugar con el formato, ya que en varias ocasiones lo ha adaptado a las diferentes emociones que contiene el personaje. Utiliza temas recurrentes como la familia, concretamente la relación madre hijo, la diversidad sexual, el tiempo y el amor. Para mi, sus obras cumbre son Mommy y Laurence Anyways, tanto a nivel de dirección como de guion, que casualmente son de las pocas películas suyas en las que no ha actuado.
Desde luego sabe plasmar su idea sobre la pantalla, quedan claros que temas llaman su atención y/o le preocupan. Me encanta como elabora el montaje, esa unión tan guay que hace con la música y la imagen.
«No se cómo puedes esperar que la gente te quiera cuando es obvio que te odias a ti mismo»
Sinceramente, no me atrevo a ponerle una nota, pues es tan maravillosa que me niego y me parecería injusta cualquier calificación por mi parte. Simplemente me dedicaré a comentarla con el mayor respeto que puedo tenerle a una de mis series favoritas, a una de las mejores series de animación de la historia.
Como bien ya he dicho, Bojack Horseman es una de las mejores series que se han hecho, y la clave de su éxito de debe al humor, al surrealismo y, sobre todo, a la brutal honestidad con la cual está escrita. Factores imprescindibles para hacer un retrato fiel de la sociedad y de todos los que vivimos en ella. Una serie muy completa, con cantidad de capítulos originales que te cautivan desde el primer minuto, representando miserias sociales, caricaturas,… al fin y al cabo, es una sátira de nuestras vidas, de nuestro mundo.
«¿Como aprendiste a confiar en la felicidad?»
También está cargada de cantidad de frases demoledoras y llenas de sinceridad y realidad como las que os estoy dejando a lo largo de todo el artículo. Frases esparcidas como semillas sobre la tierra más fértil.
«Hay gente que te ayuda a convertirte en la persona que acabas siendo, y puedes estarle agradecido aunque no puedan quedarse en tu vida para siempre»
Bojack es un personaje autodestructivo que carece de control y responsabilidad sobre sí mismo, y eso es algo que marcará su trayectoria durante toda la serie. Un personaje brutal, que en muchos momentos puedes llegar a sentirte identificado con él, y eso duele mucho. Un caballo que vive de la gloria del pasado, que se rodea de personas que solo quieren darle amor y ayudarle, pero esas relaciones nunca acaban bien.
«Naciste roto, ese es tu derecho de nacimiento»
La cantidad de tramas en las que nos vemos envuelto tocan todas las facetas de la sociedad: la vida y la muerte, la depresión, la diversidad sexual, la amistad, la corrupción, los abusos, el femisnismo,… Y representados en capítulos sublimes que nso regalan como «Free churro», «Las vistas desde la mitad de la caída» o el capítulo mudo de «Como pez fuera del agua».
«Y un día vas a mirar alrededor y vas a darte cuenta de que todo el mundo te ama, pero nadie te quiere. Y ese es el sentimiento más solitario del mundo»
Mucha gente con la que he hablado sobre la serie coincide conmigo en lo mismo, la temporada más pesada es la primera, por eso mucha gente no se ve convencida de seguirla, sobre todo si siguen «la ley de los 3 capítulos». Y es lo peor de la serie. Quiero decir, que es lo que más te cuesta para engancharte, pero una vez pasas a la temporada dos… se te abre un mundo ante ti.
En fin, si has llegado hasta aquí, muchas gracia spor leerme y espero que te haya gustado. Agracedería difusión de mi blog, cuenta de instagram o del propio artículo, pero sobre todo agracedería una réplica por vuestra parte. Y si no la habéis visto, ya estáis tardando. Os estáis perdiendo algo maravilloso. Está disponible en Netflix. Muchas gracias una vez más.
«Me siento confuso ¿Qué sucede aquí? No sé cómo hemos podido llegar a esto, pero todo tiene sus límites»
Maravillosa buñuelada digna y perfecta para ver en estos días de cuarentena, que desnuda el alma del ser humano mostrándonos en esencia lo que somos sin importar la raza, clase social, sexo,…
Muchas personas han intentado encontrarle una explicación lógica, como a la mayor parte de la filmografía del director español, incluso los propios actores, quienes intentaban descifrar el pedazo de mente plasmado sobre el papel, hasta que algunos de ellos acababan desistiendo «No pretendan entender a Buñuel ¡Apréndanse el guion!» decían.
Sin embargo, tras ver la película y pasar por un proceso de maceración mental acabas encontrándole inevitablemente tu propia coherencia, porque nos volveríamos locos si no intentásemos encajar las piezas de un rompecabezas que tenemos presente.
Por lo tanto, mi teoría, como la de otros, consiste en que Buñuel hace una sátira del papel que ejercía la aristocracia en esos años. Coge unos cuantos personajes, les da un cliché, los planta en un escenario y los desnuda sumiéndolos en el ridículo. Av¡caba convirtiendo a los personajes en lo que somos, unos animales simples y patéticos, a los cuales se ha refinado a base de capas de buena apariencia que desaparecen en las situaciones extremas.
Me parece una joya esta película por la gran sutileza surrealista que utiliza Buñuel para retratar a la sociedad. Quién sabe si nos grabásemos durante estos días de cuarentena si se repetirían estos patrones después de tantos años.
Nunca había aguantado tanto viendo una serie que quería dejar de ver, pero Titans me obligaba a seguir. Una serie que continuamente saca personajes y conflictos sin sentido y sin cuidado alguno. Tengo la sensación de que no hay nada bien organizado tras las cámaras, que la producción ha hecho trabajar muy rápido a diferentes guionistas para tener «contentos» a los fans provocando así todo lo contrario. Mucho movimiento de personajes que vienen y van pero no pasa nada.
La dirección no está mal, no es nada de otro mundo. Cuentan con un joven y buen cast que te facilita mucho el trabajo. Un cast que se amolda muy bien a los personajes de Dc. El vestuario mola bastante, es de lo mejorcito que tiene junto a las coreografías de peleas. También, para ser una serie con un presupuesto normalito dentru de su mundo, cuenta con unos efectos especiales que no llegan a molestarte en cuanto se nota su calidad.
Pero la manteca viene ahora. El desarrollo de personajes me parece muy malo. Hank y Dawn me parece que sobran durante casi todas las temporadas, además tienen una relación muy extraña, con un triángulo amoroso con Dick de lo más extraño que no sabes donde situarlo temporalmente. Donna Troy me parece más de lo mismo, te la meten ahí con calzador porque mola como personaje pero apenas tiene peso en la trama. Solo parece importar en un par de capítulos flashback que son usados como recurso barato para explicarte cosas de la trama presente. MAL. Beast boy me parece el personaje que mejor está construido a pesar de tener un pequeño arco de evolución (tal vez sea por eso xd), pero es el único personaje que realmente me cae simpático, porque Rachel/Raven es otra que tal baila pero no tanto. Siento que su personaje deja de tener sentido en los últimos 5 capítulos, aunque ya un poco al final recupera un poco el ritmo. Dick Grayson al principio me molaba mucho, peo se vuelve espeso y pesado como un pantalón de pana hecho puré. Starfire… meh. Cuanbdo empieza a molar, le metes su subtrama y vuelves a perderle el hilo narrativo como personaje porque no sabes muy bien hacia dónde va. Deathstroke me parece un personaje cojonudo, con una personalidad increíble, un traje muy bueno,… pero al final de qué te sirve tener un personaje tan pro, si luego la trama es una basura y no te lo aprovecha bien, con unos hijos que sobran muchísimo. Jason Todd por su parte es un persoanje bastante complejo que es difícil aprovechar bien. Creo que iba bien encaminado pero el los últimos dos capítulos hacen algo raro y bueno, yo que se ya, ojalá lo arreglen en la tercera temporada porque puede darnos un Red Hood de la ostia.
Y si hablamos del último capítulo de la serie vamos a peor. Me parece de lo más patético que he visto en televisión dentro del panorama de ficción. Situaciones sin sentido en 40 minutos de caos narrativo. La aparición de Krypton super por la cara, la muerte de Donna Troy (personaje superfuerte) bajo la tonta mirada de sus compañeros,…
Me da coraje hablar así de una obra en la que ha trabajado mucha gente y ha dedicado mucho esfuerzo, pero es que la serie es un despropósito, sobre todo en la última temporada. Iba a darle un 6, pero al llegar a estas líneas me he visto obligado a cambiarla. ¿Pero sabéis qué es lo mejor? Pues que voy a ver la tercera con ganas. Es el efecto raro que me ha producido esta serie, a pesar de enfadarme y molestarme, seguía viéndola con ganas. Es como los tomates radiactivos de los Simpson, parece que le estás chupando el pie a tu abuelo pero no puedes dejar de hacerlo.
«Mira cómo tiemblas. Estás tan loco, que no sabes ni lo que es arriba ni lo que es abajo. ¿Cuánto tiempo hemos estado en esta isla? ¿Cinco semanas? ¿Dos días? ¿Dónde estamos? Ayúdame a recordar, ¿quién eres tú otra vez, Tommy? Probablemente soy un producto de tu imaginación. Esta isla es un producto de su imaginación, también. Probablemente estas vagando por una arboleda de alisos, al norte en Canadá, como un maníaco congelado hablando contigo mismo, hasta las rodillas de nieve«.
Dirección: Robert Eggers.
Guión: Robert Eggers y Max Eggers.
Quién ya sorprendió en su día con The Witch, vuelve para hacerlo con esta obra delirante, cruda y asfixiante. Con un gran reparto, dos grandísimos Robert Pattinson y Willem Dafoe, nos llevan a un peñón en mirad del mar gobernado por un faro. La histora nos sumerge en leyendas de marineros y la locura de dos hombres atrapados en mitad del mar a través de una reinvención del mito de Prometeo.
La dirección de fotografía me ha parecido un regalo para la vista, con esos planos tan simétricos y calculados al milímetro. Además, con la utilización del blanco y negro, recrudecen la atmósfera en la que están sumergidos.
El sonido es de grandísima calidad, ayudando a ambientar a la perfección esta atmósfera caótica y oscura que se cierne sobre los personajes. A su vez, la banda sonora de Mark Korven coopera a la perfección con todos los demás departamentos.
No recuerdo una película que hubiera provocado en una sala de cine más «¿WTF?» «¿Pero qué está pasando?»…
Me alegro muchísimo por Robert, quién con cada actuación demuestra que es un actor de categoría, que ha logrado no encasillarse ni que su pasado crepuscular le afecte como podido llegar afectar a otras jóvenes estrellas. Creo que es un gran intérprete que aún tiene mucho que ofrecer, y que no hará grandes regalitos con el tiempo.
Me duele que una película tan medida al milímetro no haya tenido presencia en los Oscars. Un motivo más para desenternderme de esta gala anual politizada xenófoba que lo único que hace es decepcionarme cada año. Así que me uno al equipo de esta película.
«Mucho fuego en el corazón llena de humo la cabeza»
Dirección: Benito Zambrano.
Guion: Pablo Remón, Daniel Remón y Benito Zambrano (Novela: Jesús Carrasco).
Sin duda alguna una de las principales candidatas a Mejor Película en los Goya, y todo por méritos propios. Un gran trabajo de todo el equipo hacen que intemperie sea una gran película muy completa.
La dirección de Benito Zambrano nos deja muchas imágenes de esa España miserable de la posguerra, donde el hambre y la sed hacían mella en una sociedad herida tras años de derramamiento de sangre entre hermanos. Muchos planos homenajeando al cine western, un género que me encanta, ha hecho que la disfrute mucho más. Unos parajes bellos, a la par que crueles, que juegan fenomenal con los conflictos y desarrollo de la historia empujada por actuaciones increíbles de Luis Tosar, Jaime López, Luis Callejo, Vicente Romero y Kandido Uganda, entre otros, donde en especial me parece increíble la de el joven Jaime que, si los Goya permitieran nominar a los menores de 16 años, estaría nominado a Mejor Actor revelación del año. Él y Tosar consiguen crear una química preciosa entre los dos personajes que te conmueve.
El film puede que en un principio avance lento, pero eso no es impedimento para que te quedes embobado delante de la pantalla.
Ya lo ha dicho Benito Zambrano, la película puede tener varias interpretaciones, depende de los ojos con que la mires. El perdón y la inocencia son sus principales temas que consiguen llegar, no solo a través de las acciones, sino también de frases maravillosas.
«Cuando hay tormenta, los árboles más fuertes se rompen. Pero las palmeras, que son menos fuertes, resisten porque suelen doblarse, que no es lo mismo que doblegarse»
Pero creo que la idea clave que intentan transmitirnos queda clara con la imagen y la frase final, las cuales cierran un viaje en el corazón roto de un niño.
Gran apuesta de Netflix que arriesga y no sale del todo bien, dejándonos con una mal sabor de boca (gracias por permitirme el chiste).
La nueva adaptación del vampiro más famoso del mundo consiste en una bontia convinación de buenas intenciones, ideas, interpretaciones,… pero que no terminan de cuajar del todo bien. Drácula es una miniserie de 3 capítulos, cada uno de hora y media aproximadamente, cuyos dos primeros capítulos son fieles a la obra literaria de Bram Stroker.
La historia tiene una buena estructura, te engancha con esa atmósfera tenebrosa y oscura, donde la trama fluye sin secuencias al azar utilizando la narración a través del flashback. Consiguen elaborar un metraje muy visual, con una gran dirección artística que juega fenomenal con la iluminación y la fotografía. Conjunto al que los efectos especiales nos e han llegado a adaptar del todo bien, hay momentos un poco raros en los que se nota que no están del todo trabajados, o que no están a la altura del resto de departamentos. Hay momentos durante el desarrollo de la historia que llega a interrumpirse demasiado la trama con la voz en off y la salida del flashback.
Claes Bang está fenómeno como Drácula. Bien construido y desarrollado (salvo la segunda mitad del tercer capítulo donde todo es muy raro), con una carisma única que le da un atractivo intelectual a la altura del físico. El actor danés nos da una interpretación a la altura del Drácula de Gary Oldman.
¡Van Helsing es una monja! ¡Ofendiditos huid! Me parece una decisión arriesgada y acertada. Dolly Wells realiza un gran trabajo metiéndose en la piel del personaje que en su día interpretaron actores como Anthony Hopkins o Hugh Jackman, tirando por la faceta analítica del personaje más que por la acción, convirtiéndose en una rival digna de un villano enorme dónde toda la serie se convierte en una batalla de ajedrez.
Es una pena que, no se si por prisas o por qué, el tercer capítulo sea un fiasco. Estoy a favor de que arriesguen de esta manera, me parece muy guay el ambiente nuevo, pero en mi opinión creo que falta desarrollo en todos los sentidos, trama, personajes,… Me molesta que pierda la esencia ambiental de los dos primeros capítulos tan bonita que tenía. ¿La organización esa para qué diablos está? Realmente no nos llegan a enseñar gran cosa, y mira que prometía.
En cuanto a personajes, Zoe mola, no está a la altura de Agatha pero sabe jugar. Sin embargo cuando mantiene esa conversación con su antepasado se vuelve superpesado y soporífero el diálogo. Jack me parece un personaje que sobra muchísimo, no pinta nada, no aporta nada, solo está ahí para enlazar a Zoe con Drácula en la segunda mitad del último capítulo. Lucy… me parece un personaje tan repulsivo, que llego a aplaudir su final, además de que no está desarrollado, solo vemos a una niñata que no sabemos lo que quiere como personaje, hasta tal punto que nos lo tienen que explicar con una frase al final. Y en cuanto a esto, eso de explicar el miedo de Drácula en un pequeño discurso de 5 minutos… deja mucho que desear.
Pero recogiendo lo bueno, la mitología de personaje me ha gustado muchísimo, el rollo de adquirir conocimientos a través de la sangre, el miedo a la cruz y al sol,… me ha parecido muy chulo ese apunte que le han dado.
En fin, Una serie que prometía se queda en la cuneta por culpa de un último capítulo mediocre.
La nueva serie española original de Netflix se ha atrevido a hacer un retrato satírico de nuestra sociedad actual. A través de un peculiar individuo normal de nuestra sociedad que se ve de golpe convertido en un superhéroe, nos narran con humor y simpatía los problemas que sufrimos a la orden del día en plena calle y hogar, ya sea el machismo, la epidemia de las casas de apuestas o la toxicidad de las redes sociales.
El papel de Quim Gutiérrez como pícaro social que se mete en las mallas de Titán es fantástico. Es un actor con el que siempre he empatizado mucho y por cuyo trabajo siento un gran aprecio. Me fascina la facilidad que tiene para crear química entre su personaje y el de los demás, como la que tiene con Lola (Clara Lago) y José Pamón (Adrián Pino). Me llama mucho la atención Julia (Catalina Sopelana), un personaje con el que muchos tal vez nos identifiquemos, pues representa esa faceta nuestra de querer parar lo pies a esos «hijos de puta» que no paran de joder a la sociedad, y tiene esa fuerza para plantarles cara. Como no, nuestro querido José Pamón/Ramón representa al amigo fiel y bonachón que a todos nos gustaría tener, siendo la voz de la conciencia del bala perdida de Javier (Quim Gutiérrez), a quienes en algunos momentos nos podrían recordar a unos modernos Don Quijote y Sancho Panza.
El desarrollo de los personajes está bastante bien, aunque a veces pueda llegar a perder un poco de fuerza y parecer una evolución un poco predecible. Sin embargo, el final me ha sorprendido bastante, consigue romper el cliché que suele haber en las obras escritas/protagonizadas por hombres y criticar un poco más el entorno machista de la sociedad.
He quedado muy contento con esta primera temporada, y espero encantado la segunda.
Gran película que nos traen desde Argentina con un reparto top de su tierra con Brandoni y Darín al frente, para contarnos la historia de unos perdedores que deciden enfrentarse a sus tiranos en la Argentina de «El corralito». Un planteamiento de guión muy clásico, donde se puede medir matemáticamente donde está cada elemento (detonante, puntos de giro, punto medio,…). Una dirección notable de Sebastián Borensztein, que a su vez es uno de los guionistas, llevando el sentimiento del papel a la pantalla. La música me recuerda mucho al estilo western, lo que ha conseguido que me enamore de ella. Ante las interpretaciones, solo decir que son muy buenas, y que me quedo con un gran Luis Brandoni, cuyo personaje llevaba una de las voces cantantes.
Es la representante de Argentina en los Premios Goya 2020, en la categoría de mejor película Iberoamericana. Sin haber visto todavía el resto creo que puede ser una de las fuertes candidatas para hacerse con la estatuilla.
En definitiva, se trata de un película con la que se disfruta muchísimo sobre la butaca, muy divertida y sabe enganchar. Aún está disponible en algunos cines.